Cumbre del Clima en Nueva York. Alea jacta est!

Hoy 23 de septiembre tendrá lugar en la sede de la ONU en Nueva York la próxima Cumbre del Clima tras el rotundo fracaso que supuso la anterior cumbre en Copenhague. La elección de Nueva york como sede, y el hecho de que el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, anunciara la pasada semana la designación del actor estadounidense Leonardo DiCaprio como nuevo mensajero de la paz de Naciones Unidas contra el cambio climático, nos ha dado pie para la elaboración de la presente entrada. Intentaremos explicar, realizando una analogía (1) entre el fatídico viaje inaugural del transatlántico de lujo Titanic y el cambio climático, el poco margen de tiempo del que disponemos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmosfera. En este sentido, si la Cumbre de Nueva York no consigue catalizar medidas ambiciosas destinadas a reducir las emisiones y a movilizar la voluntad política, con la finalidad de consensuar un ambicioso acuerdo antes del 2015 que limiten los incrementos en la temperatura mundial a los 2º C respecto a la época preindustrial, nuestro futuro iría parejo al del personaje al que daba vida Leonardo DiCaprio en la película Titanic del director James Cameron. Quien más quien menos conoce la historia del Titanic, transatlántico británico, el mayor en el momento de su botadura, que se hundió en la noche del 14 al 15 de abril de 1915 en el transcurso de su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York (sede de la cumbre). En su hundimiento murieron cerca del 80 % de los pasajeros que iban a bordo, hecho que convierte dicha tragedia en uno de los mayores naufragios de la historia transcurridos en tiempo de paz.

titanic

El Titanic parecía insumergible

El Titanic estaba provisto de dieciséis compartimentos estancos que servían para protegerlo en caso de averías importantes, es decir, era capaz de seguir a flote incluso con cuatro de los estancos anegados de agua, hecho que dotó al Titanic de una imagen de buque fiable e incluso insumergible.

 

El clima de la Tierra es estable? Nuevo máximo histórico de concentraciones GEI

En este punto comienzan las analogías, cuando creemos que el clima de la Tierra es estable e inalterable, y que es capaz de asimilar toda la cantidad de tropelías que estamos realizando en su contra. Así, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha publicado recientemente su Boletín Anual sobre los GEI donde se destaca el nuevo máximo histórico alcanzado en 2013. Es decir, de igual manera que el capitán del Titanic forzó los motores estableciendo la velocidad máxima como la velocidad de crucero, la humanidad navega a una velocidad nunca antes alcanzada. Está claro que el capitán Edward John Smith quería batir un record de velocidad en su trayecto; en nuestro caso parece ser que queramos batir una y otra vez el récord de CO2 atmosférico.

Avistamiento del peligro

Aunque el vigía Frederick Fleet avistó el iceberg, hecho que proporcionó algo de tiempo al primer oficial Murdoch para poder tomar algunas medidas que evitaran la colisión, la inercia del Titanic, su excesiva velocidad y unas medidas a la postre erróneas y desesperadas, no pudieron evitar el fatal desenlace. El transatlántico irremisiblemente rozó el iceberg abriéndose las placas de estribor a 5 m de profundidad, con 6 brechas diferentes y un total de 5 compartimentos abiertos al agua. El Titanic quedaba visto para sentencia.

OMMReducir las emisiones GEI

En el caso de la Tierra, continuando con la analogía, aun cuando se tomen medidas drásticas para reducir las emisiones GEI, la larga permanencia en la atmósfera del CO2 ya emitido (más del 20% permanecerá más de 1000 años una vez que las emisiones hayan cesado) causa una irreversibilidad del calentamiento a escala temporal humana a menos que haya importantes detracciones de CO2 de la atmósfera (emisiones negativas) durante periodos prolongados. Al igual que en el caso del Titanic, la inercia climática será mayor cuanto más tardemos en reducir las emisiones GEI. En este sentido la ONU ha fijado en 2015 la fecha límite para reducir las emisiones GEI. inercia

Umbral de estabilidad – Punto de no retorno

Pero volviendo al fatídico accidente, remarcar que el Titanic estaba diseñado para poder seguir a flote hasta con cuatro de sus compartimentos estancos inundados (orgullo de la ingeniería de la época), pero el golpe contra el iceberg fue de tal magnitud que se inundaron cinco de ellos. Es decir, se había superado el umbral de estabilidad del sistema, el buque se encontraba en un punto de no retorno, y ya no era posible restablecer o mantener el equilibrio desde el mismo buque. Superado dicho umbral la entrada de agua a los 5 compartimentos provocaba, a su vez, la entrada de una mayor cantidad de agua en el buque. En el sistema climático de la Tierra ocurre algo análogo. Una vez superado cierto umbral de concentración atmosférica de GEI, el buque Tierra pone en marcha mecanismos que provocan una mayor temperatura media de la Tierra, lo que provoca un aumento de las emisiones GEI, y así sucesivamente. Lo que técnicamente se denomina retroalimentación positiva (2). Como punto de no retorno se ha establecido el límite de 2ºC de incremento de temperatura respecto a la época preindustrial.

Conocemos con exactitud el punto de no retorno?

Por tanto, ¿cuál sería la concentración de gases de efecto invernadero en la Tierra equivalente al quinto compartimento? Es decir, conocemos ese punto de no retorno en el que el sistema climático terrestre se volvería inestable? Desgraciadamente es imposible determinarlo con exactitud aunque parece que pudiéramos estar rondando este valor, que ya lo hayamos superado o estemos a punto de hacerlo en poco tiempo. ¿Cuánto tiempo nos queda hasta que el vigía nos avise del inminente choque con el iceberg? O resulta que aunque el vigía ya nos ha avisado del avistamiento no queramos asumirlo, o peor, intereses económicos estén evitando un compromiso serio y efectivo de nuestros respectivos gobiernos.

rescate

Otras analogías son posibles

Como continua Ferran P. Vilar en su artículo de divulgación, la analogía del Titanic con el cambio climático no termina aquí, dejando al lector la posibilidad de continuarla: ¿Con qué puede corresponder el escaso número de botes salvavidas?, o si el Titanic llevaba demasiado pasaje; ¿por qué no se llenaron los botes al completo?, ¿con qué o con quién puede asimilarse aquél buque lejano al que se recurrió como posible auxilio, pero que, dada su lejanía y velocidad, no llegó a tiempo de evitar la muerte de la mayor parte del pasaje? Quiénes serían los pasajeros de primera, segunda y tercera clase?

Objetivo de la Cumbre del Clima – Nuevo Tratado mundial sobre el cambio climático. Reducir emisiones GEI y limitar aumento de la temperatura mundial a los 2ºC.

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El actor Leonardo DiCaprio desfila en el grupo de los pueblos indígenas en la marcha celebrada en Nueva York para exigir a los líderes mundiales acciones contra el cambio climático. TIMOTHY A. CLARY (AFP)

Retomando la cumbre del clima, cuya celebración se enmarca en la 69 asamblea de la ONU, se aborda con la urgente necesidad de que cada país participante anuncie sus compromisos, reflejándose todos ellos en un nuevo tratado sobre el cambio climático, que comienza a finales de este año en Lima y que deberá cerrarse 12 meses después en París. Será el primer encuentro de alto nivel tras el fracaso en Copenhague, hace cinco años. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, fijó la lucha contra el cambio climático y el calentamiento del planeta como la gran prioridad de su mandato. Ban, promotor del encuentro mundial del martes, parte de la premisa de que todos los países entienden ahora que el clima es un problema mayor “que afecta a todos los aspectos de nuestras vidas”. Por eso, considera que los líderes mundiales deben afrontar el reto sin esperar un día más. La asamblea de Naciones Unidas es, desde ese punto de vista, una oportunidad única de reunirlos a todos y extraerles un mayor grado de compromiso. “Es un momento decisivo”, insiste el secretario general. El surcoreano participaba ayer, junto a otros líderes mundiales y celebridades, en la multitudinaria marcha de Nueva York. Sus organizadores consideran que la Marcha de los Pueblos por el Clima va a ser un mensaje “difícil de ignorar”. Ha sido una reivindicación festiva, antesala de una cumbre cuya principal misión es revitalizar un proceso que está estancado. Esperemos que la cumbre termine con una claro compromiso por parte de los países allí presentes, ya que un nuevo fracaso como el de Copenhague, como se comentaba al principio de la entrada, nos pondría más cerca de terminar como el personaje que protagonizó en la película de James Cameron el nuevo flamante emisario de la paz de la ONU contra el cambio climático. Esperemos que esta vez el Titanic pueda llegar a su destino final, Nueva York, y que el cuerpo de Jack no acabe en las gélidas aguas del Atlántico Norte. Un nuevo fracaso no nos haría sentirnos precisamente como los reyes del mundo! Ha llegado el momento de cruzar el Rubicón, Alea jacta est! reydelmundo

REFERENCIAS

1-Analogía basada en el primer premio de la Fundación Biodiversidad, categoría blogs. Autor Ferrán P.Vilar. http://ustednoselocree.com/2009/11/02/la-certeza-matematica-del-5ccuarto-camarote-del-titanic/
2-La retroalimentación es un proceso por el cual un cambio en una cantidad cambia una segunda, y el cambio en la segunda cantidad tiene como consecuencia un cambio en la primera. La retroalimentación positiva aumenta el cambio en la primera cantidad mientras que la retroalimentación negativa lo reduce. La retroalimentación es importante en el estudio del calentamiento global porque puede amplificar o disminuir el efecto de un proceso particular.