El cambio climático ya ha llegado a nuestra cena de Navidad

 

El cambio climático también estará presente en las fiestas de Navidad, y no sólo por las temperaturas puntualmente altas que se registran estos días en nuestro País (2014, año más cálido hasta la fecha).

Según un estudio de investigadores de Suecia, Reino Unido y Canadá, la acidificación de los océanos (descenso del pH del agua) motivada por el cambio climático altera no sólo las condiciones de vida de la fauna marina sino que está modificando el aspecto y el sabor del marisco. Los experimentos liderados por Sam Dupont, profesor del departamento de Ciencias Biologicas y Ambientales del la Universidad de Goteborg (Suecia), se presentan en la edición de noviembre de la revista Journal of Shellfish Research como “la primera evidencia de que la acidificación de los océanos altera calidad sensorial en un marisco”.

La comprensión de cómo los mariscos se verá influido por cambios ambientales como la acidificación de los océanos -uno de los efectos del cambio climático- es una prioridad de la investigación científica internacional, aseguran los responsables de este trabajo. Una brecha importante en el conocimiento se relaciona con el hecho de que muchos experimentos no están considerando criterios de valoración relevantes relacionados directamente con la producción (por ejemplo, el tamaño, la supervivencia) y la calidad del producto (por ejemplo, la calidad sensorial).

Los autores destacan que el impacto del cambio climático en la calidad sensorial de los productos del mar “puede tener importantes repercusiones para los consumidores y el mercado de mariscos”.

Experimento en laboratorio y en el plato

Para avanzar en este tipo de detalles, los autores de esta investigación llevaron a cabo un experimento que permitía comparar la supervivencia y la calidad sensorial del camarón boreal o camarón nórdico (Pandalus borealis). Los expertos compararon la supervivencia y características de este tipo de marisco en las condiciones actuales del agua del mar y con las condiciones de acidez que se esperan con los modelos de cambio climático.

 

 

“Los resultados muestran que la disminución de pH aumentó significativamente (63%) la mortalidad de los camarones estudiados“, indica el estudio. La calidad sensorial del marisco se evaluó a través de puntuación semicualitativo por un panel de 30 conocedores locales. Se les pidió que calificaran 4 camarones (2 de cada tratamiento pH) por 3 parámetros: el aspecto, textura y sabor. “La disminución del pH reduce la puntuación significativamente para el aspecto y el sabor, pero no la textura“, resumen los investigadores.

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Imagen de un ejemplar de camarón boreal o nórdico (Pandalus borealis). Especie de crustáceo decápodo de la familia Pandalidae que habita las zonas frías del Atlántico y el Pacífico.

 

Como consecuencia, afirma el estudio, “el camarón mantenido en pH 8,0 tenía un 3,4 veces mayor probabilidad de ser anotado como el mejor camarones en el plato, mientras que los camarones procedentes del tratamiento de pH 7,5 había 2,6 veces más posibilidades de ser anotado como el camarón menos deseable en el plato.

Esperemos que este artículo sirva para convencer a algunos escépticos del cambio climático, aunque sea a partir del “estómago”.

Referencia del artículo científico:

First Evidence of Altered Sensory Quality in a Shellfish Exposed to Decreased pH Relevant to Ocean Acidification. Sam Dupont, Emilie Hall, Piero Calosi and Bengt Lundve pg(s) 857–861. Journal of Shellfish Research

Fuente de la entrada:

‘La Vanguardia Natural’: http://www.lavanguardia.com/natural/20141222/54422703911/cambio-climatico-altera-el-gusto-del-marisco.html