La lucha de los botijos contra el cambio climático

 

La presente entrada surge tras mantener una agradable conversación con esos locos bajitos que tan buenos ratos nos proporcionan. Hablando con ellos les comentamos que antiguamente cuando se tenía sed no se acudía a la nevera sino que se saciaba mediante un artilugio llamado “botijo”. Una vez amortiguadas las carcajadas provocadas por tan pintoresco nombre les intentamos explicar qué es un botijo, o al menos eso intentamos. Les aclaramos que un botijo es un recipiente de barro cocido poroso, diseñado para beber y conservar fresca el agua pero sin tener que utilizar electricidad, ¡increíble, no!  Seguimos explicándoles, como ya sabemos los que peinamos canas, que el botijo consta de un asa y de dos o más orificios en su parte superior. El más ancho, por el que se llena de agua, se conoce como boca, conociéndose por “pitorro” el orificio por el que se bebe (nuevas carcajadas con el nombrecito…).

Entusiasmados nos preguntan a ver cómo funciona, y sobre todo se muestran extrañados de que un aparato tan “raro y antiguo” sea capaz de enfriar el agua sin utilizar electricidad. En un principio el mecanismo parece sencillo de explicar y, además, así parece corroborarlo una de las expresiones coloquiales más utilizadas a lo largo y ancho de la geografía española, “eres más simple que el mecanismo de un botijo”. ¿Pero serías capaz de explicarlo?, y sobre todo, ¿cuál crees que puede ser el poder del botijo contra el cambio climático?

- ¡Igual hace magia!, comenta el más risueño de los niños.

– Ya sabéis que tras la magia siempre se esconde un truco y vamos a intentar desenmascararlo.

– El funcionamiento del botijo es muy sencillo: se basa en la denominada refrigeración por evaporación.

mecanismo del botijo

Imagen del “sencillo” mecanismo de un botijo

- ¿Y eso qué es?

– El botijo, al estar realizado por un material muy poroso, el agua del interior se filtra por los poros de la arcilla y en contacto con el ambiente seco del exterior se evapora por dichos poros. Pero para poder atravesarlos el agua necesita pasar a su estado gaseoso, paso para el que necesita energía (calor). Dicha energía la toma del líquido de su interior (del agua), consiguiendo de esta manera bajar su temperatura. ¡En condiciones favorables se puede conseguir una disminución de temperatura de unos 10 a 15ºC!

– Es el mismo efecto que notamos cuando se riegan las calles en verano para refrescar el ambiente, cuando nos ponemos un paño mojado sobre la frente cuando tenemos fiebre o cuando el cuerpo suda al realizar ejercicio físico para refrigerarse. Por tanto, se puede decir que el agua es un voraz consumidor de calor lo que la convierte en una agente refrigerante muy potente y efectivo.

patio_andaluzComo recordaréis algunos de nuestros asiduos lectores, en ADAPTACLIMA II, en relación a la refrigeración por evaporación,  ya contamos en una entrada anterior la capacidad que tienen las plantas para refrescar el ambiente. Así, por cada que litro de agua que una planta evapora a través de sus hojas, consigue retirar 585 Kcal (a 20ºC), con la consiguiente  bajada de temperatura ambiental. En la misma entrada se detallaba cómo mediante dicho simple proceso físico se conseguía crear una bolsa de frescor durante las calurosas tardes del verano cordobés, consiguiendo aislar térmicamente las viviendas (explicación del frescor existente en el Patio Andaluz).

 

Imagen de un patio de Córdoba

Por tanto, parece claro el poder que tiene el botijo contra el cambio climático: es capaz de refrigerar de una manera sensata el agua sin tener que recurrir a gasto energético alguno (como resultaría en el caso de utilizar nuestras neveras). Este ahorro energético supone, a su vez, un ahorro en las emisiones de CO2 procedentes del consumo eléctrico (alrededor de 0.3 kg CO2/kWh consumido).

Por tanto, desde ADAPTACLIMA os proponemos recuperar esta antigua tradición de beber agua del botijo, saludable como hemos visto tanto para el usuario como para el medio ambiente. ¿No os parecería buena idea intentar instaurar el día del botijo?

Por si a algún despistado le pareciera difícil beber agua de un botijo le adjuntamos a continuación las instrucciones de uso.

Botijo instrucciones

Imagen del modo de empleo de un botijo

NOTA: Para que el botijo enfríe bien el agua tiene que hacer calor fuera (ambiente seco),  y el envase debe ser porosoEn ambientes húmedos el mecanismo no es tan efectivo ya que el botijo puede obtener el  calor necesario indistintamente tanto de la humedad exterior como de la interior (o incluso en un ambiente saturado de humedad invertirse el proceso y calentar el agua del interior del botijo). Por lo que en Andalucía, en verano y a la hora de la siesta (con la “caló”), el botijo se convierte en una máquina de refrigerar. Por tanto, no funcionaría lo mismo en Galicia, Cantabria o en el País Vasco, en un día húmedo de invierno, por poner el ejemplo en algunas de las regiones del norte participantes en el proyecto ADAPTACLIMA II, en comparación con Andalucía. Para que este proceso sea lo más eficaz posible, debe además haber ventilación. A mayor caudal de aire que incida en el botijo más cantidad de agua evaporará y por lo tanto mejorará la eficiencia, aunque también hay que recordar que esto supondrá que tendrá mayor gasto de agua por lo que tendremos que reponer más veces el botijo independientemente de lo que nosotros consumamos.