Las nuevas Plagas de Egipto – Las 12 enfermedades del cambio climático

En mi navegación diaria me encuentro con el siguiente titular de prensa “La deforestación o el cambio climático influyen en la aparición de virus como el Ébola o el Dengue”. La verdad es que visto el panorama actual con el Ébola, es uno de esos titulares que te invitan a profundizar en la noticia. Y eso es lo que intentaremos hacer con la presente entrada.  ¿Cómo está afectando o afectará el cambio climático a la aparición y propagación de enfermedades? Pero para ello volvamos la vista atrás para poder mirar al futuro.

Quien más quien menos conoce la historia de las Diez Plagas Bíblicas que se cernieron sobre Egipto. Una serie de calamidades que supuestamente Dios infligió a los egipcios para que el faraón dejara partir a los hebreos de Egipto. Conforme al relato bíblico, solo después de los enormes padecimientos de su pueblo, el faraón autorizó a los hebreos a abandonar Egipto. Las plagas fueron, por orden: sangre, ranas, mosquitos, tábanos, pestilencia, úlceras y sarpullido incurable, granizo de hielo y rocas, langosta, oscuridad y muerte de los primogénitos.

Expertos del mundo científico han ofrecido diversas explicaciones  que aclararían las diez plagas bíblicas y el éxodo masivo del pueblo hebreo de Egipto. Así, apuntan a una serie de soluciones climatológicas sobre como podrían haberse originado las plagas.

Pero, ¿ante qué nuevas plagas nos estamos enfrentando o nos enfrentaremos debido al cambio climático? Te lo contamos…

En primer lugar os presentamos algunas de las explicaciones que se han dado para esclarecer el origen de las 10 plagas bíblicas ya que seguramente a muchos os pique la curiosidad científica. Posteriormente analizaremos el listado de algunas de las enfermedades mortales a las que nos exponemos por el cambio climático.

Parece factible que una erupción volcánica en la isla griega de Santorini, en torno al año 1500 a.C,  podría haber sido el desencadenante de todas ellas.  A continuación describimos brevemente cada una de la plagas y su probable explicación científica:

sangre1. Sangre

La mencionada erupción volcánica causaría emisiones de CO2 y de hierro cerca del río Nilo, que al entrar en contacto con el oxígeno, formarían hidróxido de hierro; este tornaría el agua de color rojo. La posterior anoxia origina que todos los peces mueran.

2. Ranas

Las ranas a diferencia de los peces pueden salir saltando de las aguas contaminadas, pero al no poder volver al agua arrasan con los cultivos comiéndose todo lo  que encuentran a su paso.

ranas

3. Mosquitos

Un agua “sucia” y plagada de peces en estado de putrefacción, se convierte en un fabuloso caldo de cultivo para la aparición masiva de mosquitos, piojos, moscas y pulgas.

4. Insectos

De la misma manera que con los mosquitos, ocurrió lo mismo con la plaga de insectos.

5. Muerte del ganado

Como consecuencia de todo lo anterior, los animales domésticos, sin agua limpia y en condiciones infecciosas permanentes, mueren.

 

ganado6. Úlceras y sarpullido incurable

La erupción volcánica provocaría la liberación de gases tóxicos del suelo. Condiciones favorables para que los gases tóxicos del volcán recorrieran los 800 kilómetros de distancia que los separaban de Egipto, provocaron el sarpullido que afectó a los egipcios.

7. Granizo de fuego y hielo

La séptima plaga es los que los vulcanólogos conocen como granizo volcánico (las ceniza se mezclan con la humedad formando una piedra muy similar al granizo). El aire además del gas tóxico se trajo consigo las cenizas humeantes que, entremezcladas con la hhumedad, cayeron juntas como si fueran hielo y fuego. Una tormenta de tales características dañó gravemente a los huertos y cultivos egipcios, así como a los propios egipcios y su ganado.

8. Langostas

Las alteraciones climáticas implicaron cambios de los ecosistemas, y las bajas temperaturas provocan que nubes de langostas en masa se posen en Egipto arrasando con todo cultivo a su paso.

Langostas

9. Tinieblas

Cuando la nube de cenizas llega en su totalidad al delta del Nilo (40 km de altura por unos 200 km de diámetro) provoca la oscuridad total (novena plaga)

10. Muerte de los primogénitos

Mientras los israelitas celebraban el ritual de pascua, los egipcios dormían. En ese momento una nube de CO2 se filtra a la superficie, y al ser más pesado que el aire, provocaría la muerte por asfixia de la gente que dormía en ese momento. Como los primogénitos de los egipcios gozaban de privilegios por ser los herederos de las propiedades y demás bienes, dormían en camas egipcias, casi pegadas al suelo, mientras que el resto de la familia dormían en los segundos pisos.

primogenito

Alteraciones climáticas fruto de una erupción volcánica vs. alteraciones climáticas debidas a las emisiones GEI antrópicas

A la vista de las explicaciones, queda claro, por tanto, que las alteraciones climáticas provocadas por la erupción volcánica fueron el desencadenante final de las terribles plagas. En la actualidad, las alteraciones climáticas  son de naturaleza antrópica;  ¿qué futuro nos depara? ¿Conocemos los riegos? ¿A qué enfermedades mortales, por ejemplo nos exponemos en un futuro próximo por el cambio climático?

Para responder a tales preguntas nos basaremos en el documento conocido como Deadly Dozen (o ‘Docena Mortal’). Los autores del trabajo, miembros de la Sociedad para la Conservación de la Flora y la Fauna, han analizado una docena de patógenos que, de seguir las tendencias actuales, afectarán a animales y personas y, cómo no, a las economías de todo el mundo.

Pero, ¿qué cambios se están dando o se darán  para favorecer la transmisión de estas enfermedades?

William B. Karesh y su equipo lo tienen claro: Los patógenos proliferarán y sobrevivirán más y, al mismo tiempo, aumentará la susceptibilidad de contraer una infección. Además, los cambios de temperaturas y las alteraciones de los ritmos de las lluvias pueden llevar consigo una expansión de los patógenos que causan enfermedades que, hasta ahora, han estado más confinadas en determinadas áreas.

Aunque la lista adjunta se centre en 12 enfermedades, sus propios autores aclaran que solo se de trata de una muestra ilustrativa de las muchas patologías fruto de los “atentados” contra la atmósfera. La lista recoge, por  tanto, las que con más probabilidad pueden extender sus dominios, aunque advierten de que la clasificación puede variar con el tiempo.

  1. Tuberculosis: El Antiguo Testamento ya hacía referencia a una enfermedad que, cada año, afecta a 10 millones de personas. En la actualidad, se distribuye por todo el mundo, aunque es especialmente problemática en África, donde la introdujo el ganado europeo en el siglo XIX. Además de a los humanos, la patología también afecta a poblaciones salvajes, como los leones y búfalos del Parque Nacional Kruger, uno de los lugares más turísticos de Sudáfrica y parte esencial de la economía local. Los expertos temen que el cambio climático pueda favorecer el contacto entre el ganado y los animales salvajes y, así, aumentar la transmisión de la tuberculosis.
  2. Fiebre del Valle del Rift: Tal y como la define la Organización Mundial de la Salud (OMS) se trata de “una zoonosis vírica que afecta principalmente a los animales, pero también puede llegar al ser humano”. Cuenta con una alta tasa de mortalidad y morbilidad. El virus que lo causa, que suele transmitirse por las picaduras de mosquito, continúa presente en África subsahariana y el norte de África (a finales del siglo XX, Kenia, Somalia y Tanzania sufrieron brotes). Aunque más aislados, también se han localizado casos en Arabia Saudí y Yemen, “con la consiguiente preocupación por su posible propagación a otras zonas de Asia y a Europa”, según la OMS.
  3. Enfermedad del sueño: Conocida principalmente por el insecto que la transmite, la mosca tsé-tsé, la tripanosomiasis es endémica en algunas zonas de África subsahariana y, en total, afecta a 36 países. Los rebaños son los que más suelen infectarse por el protozoo ‘Trypanosoma bruceipero’, pero también los animales salvajes y las personas. “Los efectos directos o indirectos [...] del clima sobre la distribución de la mosca tsé-tsé -que suele encontrarse en la vegetación que rodea a los ríos y lagos, en los bosques y en la sabana- desempeñan un papel importante en la expansión de la enfermedad mortal”, explican los autores del trabajo.
  4. ‘Mareas rojas’: Determinadas algas que florecen en las costas de todo el mundo, un fenómeno conocido como ‘mareas rojas’, generan toxinas que son peligrosas para los animales marinos y, también, para los seres humanos. “Las variaciones de temperaturas tendrán, sin duda, un impacto, de momento impredecible, en este fenómeno de la naturaleza”, asegura el informe.
  5. Gripe Aviar: Las tormentas y las épocas de sequías ya no siguen los ritmos que históricamente tenían establecidos. Nadie sabe ahora a ciencia cierta cuándo descargarán las nubes o cuándo se quedarán sin agua los lagos. Esta alteración influye en los movimientos migratorios de las aves y, por tanto, en la expansión de la gripe aviar, una enfermedad que desde 2003 tiene en alerta a los gobiernos de todo el mundo por la posibilidad de que su cepa más mortífera, la H5N1, mute y sea capaz de transmitirse entre humanos, algo que, de momento, no ha sucedido.
  6. Babebiosis: Es el típico ejemplo de enfermedad que hasta hace poco tenía un impacto limitado pero que ha aumentado su presencia por el cambio climático. Del este de África ha pasado a ser cada vez más común en Europa y América del Norte. Se trata de una patología transmitida por garrapatas y que afecta tanto a animales domésticos y salvajes como a las personas. Aunque no causa problemas graves, sí hace que el afectado sea más susceptible a otras enfermedades.
  7. Cólera: La también conocida como ‘enfermedad de los pobres’ es un trastorno producido por la bacteria Vibrio cholerae, que se transmite con mucha facilidad por el agua y alimentos contaminados. Restringida a los países en vías de desarrollo, el aumento generalizado de la temperatura de las aguas hace prever un incremento de la incidencia de esta enfermedad, que se caracteriza por fuertes vómitos, calambres y diarrea y puede llegar a causar la muerte.
  8. Ébola: Hasta hace bien poca era exclusivamente conocida por la película a la que da título y por ser una amenaza constante para el continente africano, el virus del Ébola se contagia generalmente por estar en contacto con los fluidos corporales de alguien infectado o con monos enfermos. Al igual que ocurre con su pariente cercano, la fiebre de Marburg, el Ébola mata fácilmente a personas, gorilas y chimpancés y, en la actualidad, no existe cura. El informe destaca que existen evidencias significativas de que los brotes de ambas enfermedades están relacionados con las variaciones inesperadas de las épocas de lluvias. Como el cambio climático influye en estas alteraciones, es probable que los brotes sean más frecuentes y que se registren en nuevas localizaciones. En cuanto al virus del ébola, descubierto en 1976 en dos brotes simultáneos en Sudán y República Democrática del Congo, no preocupaba a los especialistas hasta la epidemia actual. Al alcanzar ciudades de varios países del oeste de África, el virus se ha convertido en una amenaza para las poblaciones afectadas, confrontadas a sistemas de salud muy deficientes, a pesar de que sólo se transmite por contacto directo con las personas infectadas y no por vía respiratoria.
  9. Fiebre amarilla: Los mosquitos que transmiten este virus se concentran en distintas regiones africanas, de Centroamérica y Sudamérica. Los cambios de temperatura y las lluvias propician la llegada de estos insectos que suelen picar durante el día e infectar a monos y personas. Recientemente, Brasil y Argentina han registrado brotes con un gran impacto en la población de primates. El estudio de la infección de estos animales ha permitido dar con una vacuna que, hasta el momento, protege a los humanos que viajan a las zonas afectadas.
  10. Parásitos intestinales: Multitud de parásitos se transmiten a través de ambientes acuáticos. Los cambios en el nivel del mar y las temperaturas harán que muchos de ellos sobrevivan durante más tiempo y, como consecuencia, puedan infectar a un mayor número de individuos.
  11. Enfermedad de Lyme: Transmitida por una bacteria a través de las picaduras de garrapata, esta patología, al igual que otras transmitidas de la misma forma, puede ampliar sus fronteras debido al aumento de las temperaturas aptas para la vida de estos arácnidos. El trastorno toma su nombre de Lyme, Connecticut, donde se identificó por primera vez en la década de los 70. Se caracteriza por una erupción y síntomas similares a los de la gripe.
  12. Peste: La peste Yersinia, una de las enfermedades infecciosas más antiguas de la que se tiene conocimiento y que ha costado la vida a 200 millones de personas, todavía es causa de mortalidad en algunas localizaciones. La bacteria responsable de esta plaga tiene preferencia por las ratas y se extiende mediante las mordeduras de las pulgas que viven en estos roedores. Pero cuando estos animales escasean, no tienen ningún problema en morder también a las personas y, una vez que esto sucede, se contagian unos a otros por vía aérea. Si el cambio climático afecta a las poblaciones de roedores y a su distribución geográfica, también afectará a la distribución de la peste.

¡Es una lista a todas luces inquietante y más viendo los últimos acontecimientos nacionales e internacionales ligados con el brote del ébola! ¡Qué Dios nos coja confesados!

Referencias

meaburrelareligion.com

http://es.slideshare.net/victoriosaramago/trabajo-de-investigacin-la-docena-mortal-15315711

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/10/07/medicina/1223372084.html