Bienvenidas las encinas y adiós a las hayas en Cantabria

En el marco del proyecto piloto “Laboratorio para la implementación de medidas de adaptación al cambio climático en Espacios Naturales Protegidos de Cantabria”, la Mancomunidad de Municipios Sostenibles de Cantabria, MMS está desarrollando diversos planes relacionados con el sector forestal de su ámbito territorial, y en particular con la sustitución progresiva de las repoblaciones de eucalipto por otras especies alternativas menos exigentes en consumo de agua, el aprovechamiento energético de los residuos forestales (Biomasa) y el uso de microreservas forestales para la protección de las masas de hayedo y alisedas.

Parece claro que la tendencia del encinar Cantábrico es la expansión. Se han obtenido los modelos de potencialidad forestal para la encina (figura 1) y el haya (figura 2), una de carácter mediterráneo y la otra de carácter fuertemente atlántico. Los resultados son los siguientes: 

mapa evolucion encina Cantabria

Fig 1. Evolución de la potencialidad bioclimática de la encina

mapa evolucion haya Cantabria

Fig 2. Evolución de la potencialidad bioclimática del haya

 

Como se puede apreciar en las figuras, la encina, una especie de ámbito mediterráneo, experimenta un fuerte incremento de su área potencial de distribución, ocupando tanto los terrenos litorales, en donde hoy día constituye la vegetación potencial dominante, como las áreas más interiores. Por el contrario, el haya, estrictamente atlántica, ve disminuida paulatinamente su área potencial. Este efecto no es muy patente en la zona de estudio porque esta especie aparece en ella de manera casi marginal, ya que son dominantes en el territorio los bosques de roble y encina como vegetación potencial, pero es muy intensa para el conjunto de Cantabria. Es importante comentar que el modelo del roble común (Quercus robur) no ha dado resultados aceptables. La explicación de esta dificultad para establecer las relaciones de interdependencia funcional entre esta importante especie y el clima radica, precisamente, en la amplitud y flexibilidad del nicho ecológico del roble, presente en todo tipo de ambientes, lo que hace difícil relacionarlo con unos parámetros climáticos determinados.

Además se pueden extraer una serie de conclusiones y recomendaciones en relación al sector forestal y la biodiversidad:

  • La flora y fauna asociada a periodos más fríos y húmedos, como el hayedo, tenderá a desaparecer, quedando encerrada en reductos microclimáticos. Mientras que el encinar atlántico su tendencia es la expansión.
  • Protección estricta de arbolado autóctono y elaboración de planes para su recuperación.
  • Sustitución progresiva de las repoblaciones de Eucalipto por otras especies alternativas menos exigentes en consumo de agua.
  • Delimitación y monitoreo de brezales hiperhúmedos y control riguroso de los incendios forestales.

Información obtenida del proyecto ADAPTACLIMA para los distintos sectores analizados en el marco del Estudio “Análisis Territorial para la determinación del impacto en el sector forestal y agro-ganadero derivado del Cambio Climático en el territorio de la Mancomunidad de Municipios Sostenibles de Cantabria” realizado por investigadores del Dpto. de Ciencias de la Tierra y Física de la Materia Condensada y CSIC-Instituto de Física de Cantabria (Universidad de Cantabria), SIG Rural S.L. y Predictia S.L.

 http://www.aeclim.org/images/stories/articulos_pdf/ponencias3conaecsalamanca/01-Impactos.pdf