Primavera en otoño

Con este título es muy difícil no hacer una referencia a la película con la que Clint Eastwood sorprendió al mundo del cine en 1973 como director. Acostumbrados a sus papeles de hombre duro como protagonista, “Primavera en otoño” o “Brezzy”, su título en versión original, narra la sencilla historia de amor entre un hombre maduro, cincuentón, y una alegre joven adolescente (Brezzy) que se cruza en su vida. Un título en versión doblada muy sugerente y significativo, de una película que tuvo poco éxito, y que vamos a tomar también como título de esta publicación, también sugerente y significativo del peculiar otoño vivido en 2013 en Andalucía.

Mapa Andalucia temperaturas 2013En general, la meteorología del año 2013 ha sido muy distinta respecto de las condiciones climáticas del periodo de referencia 1971-2000. Para empezar, las precipitaciones medias registradas en el año hidrológico 2012-13 han sido especialmente altas, compensadas finalmente en el cómputo del año 2013, por las bajas precipitaciones otoñales, también anómalas. Algo semejante ha ocurrido con las temperaturas, que tras una serie casi continua de veranos cada vez más cálidos en relación al periodo de referencia climático 1970-2000, el verano de 2013 rompe esta tendencia observada desde 1985. La sensación generalizada ha sido la de un verano especialmente agradable, cuya suavidad de temperaturas se ha extendido a lo largo del otoño, en una especie de falsa primavera, escasa de precipitaciones y suave en temperaturas, y que se extendió en la totalidad del mes de octubre y parte de noviembre. Esta anomalía climática ha provocado una confusión fenológica de muchas plantas que comenzaron a desarrollar un comportamiento característico de la primavera.

Estas anomalías de precipitaciones y temperatura, cuyo resultado final y paradójico es la normalización de las medias, más que imputable al Cambio Climático Global, lo es al carácter propio del clima Mediterráneo, donde la irregularidad climática es una regularidad climática. Este carácter ya impregna el temperamento de la flora y ecosistemas mediterráneos, que con un perfil esclerófilo siempre están dispuestos a producir, aunque de manera muy retraída y sin prisas. Sin embargo, este otoño ha conseguido confundir a gran número de especies que se lo han tomado como una primavera y han florecido, otras que han abierto sus yemas como si del mes de abril se tratase, o esta Navidad de aspecto otoñal, debido a que muchos árboles caducifolios han mantenido sus hojas hasta finales de año.

¿Cómo se ha dado esta situación? Las plantas tienen su propia percepción del mundo, y a su modo se las ingenian bastante bien, aunque a veces pueden equivocarse. La fenología de las plantas es una respuesta a una serie de condiciones meteorológicas como pueden ser el número de horas de frío, horas de calor, humedad, horas de sol, etc. La germinación, floración o crecimiento de nuevas hojas son activadas en función de estas condiciones. Las más frugales u oportunistas aprovechan cualquier periodo favorable para activarse y cambiar su estado fenológico, y es aquí donde empiezan los problemas en situaciones anómalas como las de este otoño, que tras despertar sus yemas y desarrollar hojas y flores, se han visto acorraladas por el frío posterior del mes de noviembre y diciembre.

 Majuelo

Como muestra de estas anomalías encontramos el inusual estado del Majuelo (Crataegus monogyna) con floración y fructificación coetánea. Este arbolito de hoja caduca se deshace de sus hojas en otoño, adornando los campos con sus ramas sin follaje y los característicos frutos rojos. La floración ocurre a principios de primavera, adornando en esta ocasión los campos con sus flores. En el momento de la foto ambos comportamientos son simultáneos.

Como se ha dicho anteriormente, esta respuesta fenológica es consecuencia de un otoño atípicamente suave, donde el cómputo global para toda la comunidad en el mes de octubre ha sido de 1,5ºC positivos. No obstante, la respuesta a la desviación de las temperaturas medias respecto del periodo climático de referencia de 1971-2000, no se ha dado por igual en todos los lugares de Andalucía, siendo positivas en puntos como Ronda donde se han registrado temperaturas positivas de hasta 2.9ºC en octubre, mientras que en lugares como Cartaya, para este mismo periodo la temperatura ha sido 0.9 ºC más baja. Y es que en el Mediterráneo los valores anómalos son muy frecuentes, y las medias son esos valores estadísticos que raro es el año que se cumplen.

Otro ejemplo lo encontramos con la especie Pedicularis verticillata en la Laguna de Aguas Verdes (foto superior). La floración tardía de taxones en la zona de cumbres, en este caso en prados higroturbosos, es frecuente en años de fuerte presencia de nieve, en los cuales, las plantas inician su ciclo al retirarse ésta. Este año, sin embargo y en una confusión del otoño con la primavera, se produjo una floración “otoñal” que a duras penas llegará a fructificar.

Ambas fotos han sido aportadas por la Red Andaluza de Jardines Botánicos y Micológico en Espacios Naturales (RAJBEN), que también ha colaborado en la elaboración del artículo.